Lo siento cariño, no eres tú soy yo.

La cruda verdad #8No eres tú, soy yo. Típica frase para un rompimiento amoroso ¿no? Todos la hemos escuchado y peor aún la hemos utilizado en algún momento como excusa para terminar una relación pero ¿qué tan cierta es esta frase?

Les contare una historia. No, no les voy a contar la historia de un rompimiento.

Hace mucho conocí a un chico, interesante y muy atractivo. Su conversación me atrapaba, pasábamos horas discutiendo temas de interés mutuo. Lo que más cautivaba mi atención era la manera tan apasionada que él tenía al hablar sobre un tema que le interesaba.

Teníamos una química explosiva, así de esas que logran nublar tu juicio. Pasábamos mucho tiempo juntos y platicábamos prácticamente casi todo el día. No teníamos nada mejor que hacer en ese entonces, era como si fuera la etapa de luna de miel en una relación a excepción de que no era que era una relación y no era formal. Simplemente nos gustaba pasar tiempo juntos.

Paso el tiempo, las actividades diarias y la rutina nos alcanzaron y de pronto sentía que me consumía el tiempo ¿me atraía? Sí, pero ya no era tan interesante, al menos no lo suficiente para sacar mi mente de mis actividades diarias.

La conversación no fluía como antes, esa química explosiva que sentía meses atrás se desvanecía poco a poco, me aburría fácilmente y no dejaba de pensar en todo lo que tenía que hacer al día siguiente cuando estaba con él. Siempre estaba ocupada o lo suficientemente cansada como para querer interactuar con alguien más.

Después de unos meses tomé la sana decisión de romper con esa rutina que me consumía y adoptar una más sana. Dejar el estrés por un lado, después de todo si vas a dedicar la mayor parte de tu tiempo para hacer algo mejor que sea algo que te apasione  y valga la pena tú tiempo.

Así que ahí me tienen deshaciéndome de lo que no me satisface y tomando medidas extremas.

Cambie de trabajo y me decidí por explorar nuevos horizontes reevaluando lo que me hacía feliz y que tenía que irse por ser toxico.

El cambio se sintió desde el momento en que tome la decisión, me sentía libre, me sentía yo de nuevo. Ya no estaba de mal humor ni me sentía cansada. El tiempo libre que gane me recordó lo que más disfruto y lo bien que se siente ser atendida y escuchar mi voz interior. Reactive mi chispa interior y de pronto aquel chico que me aburría fácilmente se volvió interesante de nuevo, la conversación fluía como desde el principio y la química sacaba chispas entre los dos.

¿Pero qué fue lo que paso, fue esto una mala jugada del timing? ¡Absolutamente no!

En el momento en que me enfoque en mí de nuevo pude enfocar mi atención en él.

¿Cómo pretendía que las cosas fluyeran si ni siquiera me tomaba el tiempo para convivir conmigo misma? Este chico nunca se volvió aburrido y nunca perdió su atractivo simplemente No era ÉL, era YO.

Y así pasa…

Después de todo  “No eres tú, soy yo” siempre tiene algo de cierto.

“A veces buscamos en los lugares equivocados, a veces es cuestión de timing.” Sígueme en twitter @melaniemld08

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